El marchador entrena en el CAR de Los Narejos y utiliza las cámaras de hipoxia en las que pudo recrear las condiciones extremas que se iba a encontrar en Brasilia
Manu Bermúdez conquistaba un éxito más el pasado fin de semana, cuando se colgaba el bronce por equipos en la Copa del Mundo de Brasilia, en Brasil. Una prueba que ha preparado en el CAR de Los Narejos. Reconoce que es "una maravilla" trabajar allí. "Tenemos unas grandes instalaciones y además, en mi caso que paso tanto tiempo en la calle, un clima fantástico".
Manu es otro de los deportistas que utiliza las salas de hipoxia, en las que simulan que están viviendo y compitiendo en altura. "Tenemos dos salas, una para hacer vida normal, con nuestras propias habitaciones. Como si fuera un piso de estudiantes. Y en la otra hay una cinta para correr, un remo... Ahí es donde entrenamos, aunque son sesiones menos exigentes porque además de la altura, tenemos la posibilidad de subir la temperatura hasta los 40 grados".
Por último, Manu Bermúdez ha sido crítico con los constantes cambios en la marcha. "Siempre he dicho que se están cargando nuestro deporte. Ya no sabemos qué es lo que nos espera la próxima temporada". El próximo gran objetivo del atleta ciezano será el Campeonato de Europa que se disputará en Reino Unido.