Paciente oncológica y sometida a doble mastectomía, anduvo los últimos 10 kilómetros horas después de una sesión de quimioterapia: "Lo hice por mí, por las que están en el proceso y por las que no lo pudieron superar"
La novena edición de la 90K Camino de la Cruz batió récord de participación. 2.500 inscritos y campeones ilustres como María Pérez (oro olímpico en marcha que ganó la media maratón 21 k) o José Antonio Agüera y Ana Isabel Cánovas, campeones de la Ruta de las Fortalezas y también los más rápidos en los 93,5 kilómetros de la categoría reina. Pero detrás de ellos hay centenares de historias anónimas, alguna tan llamativa como la de Alba del Campo.
"Tengo 31 años y hace ocho meses me diagnosticaron cáncer de mama en estadio bastante avanzado que puso mi vida patas arriba. Siempre hice deporte y tras seis meses de quimio y una mastectomía doble, se me planteó esta opción de hacer un cachito de la 90K. Con mi locura, lo hice por mí, por las que están en el proceso y por las que no pudieron superarlo y aquí estamos, honrando su camino también" relata Alba.
En sus vídeos incluso muestra cómo llega a trotar durante dos minutos en esos 10 kilómetros. "Anduve desde antes de Cehegín a Caravaca y me permití esa pequeña licencia. En esos dos minutos me di a mí misma tres años de vida. Y de eso va el deporte, de sumar vida. Yo misma me sorprendí al llegar. Sólo con ponerme el dorsal 10 meses después me sacó del dolor del tratamiento del viernes" añade.
Es sólo un paso más, y un ejemplo más, de la Fundación Never Surrender que creó Vladimir Salazar para que pacientes oncológicos realizaran deporte. "Hay estudios científicos que lo corroboran y que llega a ser casi tan importante como la quimioterapia" cuenta Alba. Su reto, una vez curada, y ojalá sea muy pronto, será completar los 21 kilómetros desde Bullas. "Esa es mi promesa para el año próximo, junto con mi novio y aunque sea andando. Lo importante es superarse, que estemos vivos y que podamos disfrutarlo".