El tenista murciano, eliminado en Shanghái, se ha quejado de las bolas: "Ahora solo me queda volver a casa, prepararme para lo que viene, retomar los entrenamientos y tratar de jugar mejor en el próximo torneo".
GREGORIO LEÓN
Carlos Alcaraz sonríe. Pero al mismo, tiene una mala relación con la derrota. Y la eliminación en tercera ronda del Masters 1.000 de Shanghái le ha hecho daño: "Para ser sincero, no jugué como quería; cometí muchos errores. No encontré una buena posición para restar. Últimamente venía restando bastante bien, pero hoy no di con la posición adecuada. Obviamente, hay que darle mérito a él; diría que saca realmente bien, pero cuando lograba entrar en ritmo y en el intercambio de golpes, cometía muchos errores. No me sentía cómodo con los golpes. Estoy muy decepcionado con el partido de hoy, porque no encontré la solución. Diría que simplemente cometí demasiados errores no forzados".
El tenista murciano ha explicado sus quejas, visibles para todo el mundo, por el efecto de las bolas: "En la primera ronda sentí que la pista era realmente rápida. Hoy no tuve la misma sensación. Resulta extraño percibir la pista y las condiciones de manera tan distinta en apenas dos días. Obviamente, en la primera ronda jugué con el techo cerrado. Hoy jugué al aire libre. Lo noté diferente. En la primera ronda sentí que todo iba muy rápido; hoy la pelota se sentía más grande y algo más lenta. No sé por qué. Es algo extraño, algo que deberían revisar".