El tenista murciano, tras completar una semana de entrenamientos en óptimas condiciones, prepara su regreso a las canchas el día 13, en Cincinnati.
GREGORIO LEÓN
Eran muchas las incógnitas que se pusieron en pie. Carlos Alcaraz fue el primero que avisó: su muñeca derecha estaba peor de lo que nadie, empezando por él, podía imaginar cuando se vio obligado a abandonar el Conde de Godó. Durante todos estos meses, desde el 14 de abril, no ha habido parte médico oficial. Las especulaciones se dispararon, y hasta la posibilidad de que el jugador murciano acabara en el quirófano empezó a extenderse. Las semanas pasaban, sin novedades. Pero el jugador se valió de sus cuentas en las redes sociales para ir adelantando los avances, lentos, que iba experimentando su cuerpo. Y por fin se le ha visto entrenando con total normalidad en el Club de Campo de El Palmar.
El torneo de Cincinnati le espera. Ahí llegará como número 2 del mundo, adelantando a Zverev. Se apreciará en la clasificación del ranking ATP de este lunes. Sinner seguirá en la cumbre, con 13.450 puntos, seguido de Alcaraz, con 8.160, quedando Zverev con 8.050 puntos. Pero tiene un aire provisional, porque Alcaraz verá cómo se le restan el 17 de agosto los 1.000 puntos que fueron a su cuenta al ganar el torneo de Cincinnati, donde el alemán fue cuartofinalista el año pasado. Son cálculos que no hace Carlos Alcaraz, con todos sus sentidos puestos en recuperar plenamente todas las sensaciones que le lleven a aspirar a ganar el US Open por segundo año consecutivo.