Taylor Fritz, que hizo un magnífico partido al servicio, puso al murciano contra las cuerdas. Carlos tuvo que salvar dos bolas de partido en contra para acabar ganando por 6-7, 7-5 y 6-3. Ruud es su rival en semifinales
Carlos Alcaraz dejó en su victoria ante Taylor Fritz un partido para el recuerdo. Sobre la misma pista parisina donde derramó lágrimas siendo prácticamente un crío, con el público francés hostigándole en la derrota ante Hugo Gaston en 2021, el murciano fue capaz de firmar una remontada tremenda poniendo a ese mismo público a sus pies. Un duelo durísimo en el que llegó a tener dos bolas de partido en contra, con el agua al cuello entrándole prácticamente por los orificios nasales. Pero Alcaraz es especial y no sólo no se derrumbó tras desperdiciar tres bolas de set en la primera manga, sino que mantuvo fuerzas para ganar las dos siguientes. Carlos se impuso por 6-7, 7-5 y 6-3.
Por primera vez en su carrera supera los cuartos de final del Masters 1000 de París, ya sólo le quedan los obstáculos de Shanghái y Canadá. Y su rival en semifinales será Casper Ruud, que superó a Nuno Borges (7-6 y 6-4), ya de madrugada tras el agónico partido de casi tres horas entre Alcaraz y Fritz. La semifinal estaba fijada inicialmente para las 17:00 horas de este sábado.
El duelo ante Fritz fue espectacular. El estadounidense arrancó como un vendaval con su saque. Nueve puntos consecutivos al servicio. Y en cuanto cedió uno, Alcaraz aprovechó para firmar un break (3-2). Carlos lo tenía bien para que fuera un partido rápido. Fritz sumaba sus juegos y el murciano los que tenía al saque. Sin embargo, con 5-4 cedió y el estadounidense, con 11 puntos consecutivos, quebró el servicio de Alcaraz y forzó el tiebreak. En él, Alcaraz marró tres bolas para llevarse el primer set y Fritz, que había desperdiciado otros tantos, se lo llevó 12-10.
El segundo set fue aún más dramático. Corrían los juegos, casi en blanco. Con máxima igualdad hasta que Fritz quebró el saque de Alcaraz. 3-5 para Taylor. Carlos puso el 4-5 con un punto imposible, casi fuera del plano televisivo y a continuación le devolvió la rotura. No sólo eso, el murciano se aferró a su mejor tenis para llevarse la segunda manga por 7-5. Cuatro juegos consecutivos.
Con el subidón, la tercera y definitiva manga fue más liviana. Ambos seguían martilleando con el servicio hasta que Alcaraz rompió para el 3-1. Luego mantuvo saque (4-1) y era cuestión de gestionar recursos. Tuvo dos bolas para el 5-1 pero Fritz se agarraba a la pista con uñas y dientes. Su partido, magnífico, le habría dado de sobra para ganar a cualquiera... pero Carlos no lo es. Un elegido, un coloso. El titán aguantó la presión. El globo con el que firmó el 5-2 es una delicatessen para poner en pie al público de París. Aquel que le hizo llorar con 18 añitos, vitoreaba su nombre. Taylor no iba a bajar los brazos y hubo que esperar al último servicio de la joya de El Palmar para cerrar una noche épica (6-7, 7-5 y 6-3). París sueña con Alcaraz, más que el propio Carlos con la ciudad de la luz. Uno de los tres Masters 1000 que le faltan está un poco más cerca.