El presidente del Cartagena celebró ayer una reunión con la plantilla.
GREGORIO LEÓN
Los incumplimientos de Alejandro Arribas llegaron desde la primera nómina. Y parece que se mantendrán hasta la última. Retrasos, dilaciones, excusas, y pagos tardíos. Ese el procedimiento utilizado por el presidente del Cartagena desde que llegó a la entidad. Y a pesar de que había deslizado que había encontrado financiación para acometer todas las obligaciones inmanentes a su cargo, su discurso ha cambiado en las últimas horas. Ayer celebró una reunión con la plantilla, nada más acabar la sesión de trabajo en el Cartagonova. Y al mismo tiempo que les transmitió que en breve plazo podría pagar la nómina pendiente (la del de abril ya vencido), les advirtió de que no podría garantizar el pago de todas las nóminas hasta el 30 de junio. En la plantilla hay inquietud, aun sabiendo que las cantidades podrán ser cobradas a través de AFE, con la presentación de las oportunas denuncias.
Arribas le colocó el cartel de Se vende al Cartagena hace tres meses. Y a pesar de las promesas, llamadas y viajes, el club no tiene comprador.