El empresario, que tiene impugnada la composición de grupos y el calendario, sigue esperando que la Federación Española permita el traslado a Málaga y también ser ubicado con los clubes andaluces. Evita la desaparición
El culebrón del FC La Unión Atlético deshoja un nuevo pétalo de la margarita. El club no desaparecerá. Se descarta dicha vía después de que Daniel Pastor, su propietario, formalizara la inscripción del equipo este mismo lunes a dos días de cerrarse el plazo. La Federación Española debería aceptar dicho trámite, como lo hizo el año pasado, independientemente de dónde acaba jugando.
Y es que el empresario andaluz sigue luchando porque el equipo pase a llamarse CD Unión Malacitano, como ha sido inscrito en el Consejo Superior de Deportes tras lograr la conversión en Sociedad Anónima Deportiva. Pero la licencia sigue perteneciendo a la Región de Murcia a afectos de la Federación Española. Pastor tiene recurrida la decisión de la RFEF tras lograr el pasado año el visto buenos de las territoriales murciana y andaluza para el cambio de ubicación, pero éste se denegó desde Madrid y el equipo entonces dirigido por José Miguel Campos jugó todo el año como local en Totana. Pastor tiene impugnado tanto el reparto de los grupos como el calendario. Su intención es que le permitan jugar finalmente en Málaga como local y, de paso, que se muevan piezas para encuadrarlo en el Grupo IV, algo que parece mucho más complicado.
La otra vía posible era que Julián Luna recuperase el control del club y que éste jugase en Molina de Segura. Pero Daniel Pastor rechaza dicho extremo. Consciente del dinero invertido en los dos últimos años, el empresario no está dispuesto a malvender la propiedad. Sabe que Julián Luna no cuenta con la inversión suficiente a día de hoy para retomar el control. Salvo que llegue con una oferta irrechazable, algo que resultaría sorprendente, no se dará ese movimiento. Pastor seguirá como dueño, con el club inscrito... a falta de ver dónde juega sus partidos y contra quien.