El conjunto cartagenero jugará en categoría autonómica ante la falta de apoyos económicos para competir en una división en la que había logrado la permanencia
El descenso de categoría contrasta con la brillante trayectoria deportiva de la entidad durante la última década, en la que ha competido ocho temporadas en Superliga 2 y dos en la máxima categoría nacional, la Liga Iberdrola, además de alcanzar hitos como clasificaciones para la Copa Princesa y fases de ascenso. Lejos de suponer un punto final, el club afronta este paso atrás como una oportunidad para reconstruir el proyecto desde la base. El primer equipo competirá el próximo curso en categoría autonómica, mientras la entidad centrará sus esfuerzos en fortalecer la cantera, formar nuevas jugadoras y establecer alianzas que permitan recuperar un modelo sostenible con el objetivo de regresar en el futuro a las competiciones nacionales.