La opción más avanzada es la que impulsa el agente Rafael Cascallana.
GREGORIO LEÓN
El tiempo apremia. Alejandro Arribas está buscando comprador con urgencia ante el volumen de deuda al que tiene que hacer frente para que el Cartagena pueda inscribirse y poder competir la próxima temporada en Primera RFEF. Y la última noticia hay llegado hoy mismo: un fondo de inversión inglés, con vínculos muy estrechos con un club de linaje en la Premier, ha rechazado la propuesta de adquirir el Cartagena, al considerar la operación inviable en términos económicos. A través de una videoconferencia, este fondo, representado por un bufete de abogados con sede en Madrid, ha dicho "no", después de estudiar detenidamente todas las cuentas del Cartagena, de arriba abajo.
Alejandro Arribas y otras personas que lo están asesorando jurídicamente siguen con otras conversaciones abiertas, sin que de momento ninguna de ellas haya dado resultados positivos. Hay otro fondo que podría lanzarse a adquirir el club, pero siempre en condiciones ventajosas.
Y sigue viva la opción que está promoviendo el agente futbolístico Rafael Cascallana, que a día de hoy es la más sólida, la que está más avanzada. La conversaciones entre Cascallana y Arribas son diarias. Pero esta posibilidad se encuentra con un problema capital: el calendario. Los tres socios que integran el grupo preparado para comprar el Cartagena sí están dispuestos a dar el paso, pero no tienen urgencias. No tiene prisas. Y Arribas, sí. Y mucha.
Otros posibles compradores han aflorado, como ha ocurrido en otras ocasiones: Miguel Ángel JIménez Bosque y Gregorio García. Pero su discurso no ha cambiado. Ni uno ni otro preparan oferta para adquirir el Cartagena, y menos en las condiciones actuales, que suponen el desembolso ya inicial de cinco millones de euros (Arribas ha puesto dos; y aún la entidad le debe 2'9 millones a Feilpe Moreno).