Derrota en Navalcarnero (3-1) en el partido clave de Copa Federación. Tras un gran primer tiempo, un gol anulado a Jorge y la roja a Bustos lastraron a los grana. Cinco minutos de locura y un final feo tras esta aventura
El Real Murcia había puesto grandes ilusiones en la Copa Federación. Era la vía para acceder a la deseada Copa del Rey tras la nefasta temporada pasada. Debía superar tres rondas autonómicas (Mazarrón, UCAM y Cotillas)... y lo hizo. Luego otras tres nacionales, y con muchísimo apuro lo hizo en La Palma (ante el Mensajero), en Orihuela (también en la prórroga) y en Navalcarnero, en el día decisivo, hincó la rodilla. Se ahogó en la orilla. El sueño de la Copa del Rey acabó en pesadilla.
Una derrota 3-1 que llegó en un partido de dos caras. Guilló confió en los menos habituales y también en el filial, con Rubira, Yoldi o Meca en el once. Y el delantero gozó de tres ocasiones clarísimas en los 20 primeros minutos. También Yoldi tuvo una opción clarísima. Una acción clave, antes del descanso, llegó en el gol anulado a Jorge Sánchez por un fuera de juego que sólo entendió el juez de línea.
El Real Murcia había sido muy superior. Pero en el arranque de la segunda parte se le fue el partido a los grana. Primero con la roja directa a Bustos por un pisotón. Y en cuestión de segundos el gol de Mario Jiménez. Meca igualó con un zurdazo nada más sacar de centro y con el 1-1 había esperanza. Sin embargo, la ilusión se esfumó cuando dos minutos después Álvaro Domínguez colocaba el 2-1. Entraron al campo Flakus, Jorquera y después Javi Moreno, pero nada de nada. A la desesperada, Álvaro Domínguez firmó el 3-1 y en los últimos minutos también, fruto de la impotencia por el arbitraje, Óscar Gil también vio otra roja directa pocos segundos después de que Nistal enviara un balón al larguero de Piñeiro. Final muy feo para la aventura del Real Murcia en esta Copa Federación. Se queda fuera del bombo después de haber andado todo el camino y a escasos dos pasos de la línea de meta.