El equipo murciano, que tuvo en sus manos la victoria, arranca la temporada con derrota (84-77).
GREGORIO LEÓN
El UCAM Murcia CB perdió un partido de debió ganar. El equipo murciano arrancaba la temporada en la pista accesible, Fontajau. Y dio la impresión de que la victoria era factible. Pero fue condenado por un último cuarto que le robó todas las opciones de triunfo, echando abajo todo el trabajo previo. Se traicionó el cuadro de Sito Alonso.
El partido se le atascó al UCAM Murcia CB en el primer capítulo. Y lo hizo por su escasa producción ofensiva. No miraba al aro, y cuando lo hacía, le faltaba puntería. Le dio vida al Girona. Pero bastó la irrupción de Forrest, autor de siete puntos consecutivos, para reconducir la situación. Aun así, al descanso ganaban los locales por tres tantos (36-33).
A poco que afinara el UCAM en sus ataques, el partido entraría en el carril deseado. Y al comienzo de la segunda parte, con mejor circulación de la pelota, fue cargando de faltas al Girona. Boum castigó a los catalanes con sus triples, y el parcial de 3-12 obligó a Moncho Fernández a pedir tiempo muerto.
Pero el Girona recuperó ritmo de anotación, y el UCAM vio cómo de nuevo se le echaba encima, castigado por un gran Jassel Pérez. No había manera de despegarse en el marcador. Y no solo eso, sino que se atascó en sus ataques el cuadro de Sito Alonso. Girona se puso por delante (69-63). Y un triple Whittaker le dio medio partido. Y con el viento a favor, no dejó escapar el triunfo.