La Federación Murciana de fútbol prevé comenzar en enero las obras de su Ciudad Deportiva, que se levantará en una superficie de 130.000 metros, 43.000 de ellos comprados a KBusiness
Mientras los aficionados del Real Murcia se desesperan, viendo cómo se van haciendo viejos sin que sea una realidad la Ciudad Deportiva en la que puedan desempeñar su oficio los jugadores del equipo murcianista, la Federación Murciana de Fútbol da pasos seguros en la dirección de poder levantar la suya propia. De momento, ya tiene 43.000 metros cuadrados, sobre los terrenos en los que en origen iba la Ciudad Deportiva de la entidad grana, de acuerdo al proyecto elaborado por KBusiness, sociedad en la que participaron Francisco Tornel o Daniel Moreno, entre otros. Esos terrenos, ubicados muy cerca del estadio Nueva Condomina, han sido adquiridos por el órgano que preside José Miguel Monje. Pero el proyecto es mucho más amplio. Y por eso la Federación ha buscado más extra, y ha pedido al Ayuntamiento la cesión de 80.000 metros más, ubicados junto a los que ya tiene en su poder, tras llegar a un acuerdo con KBusiness. La Federación Murciana, al tener la consideración legal de fundación, puede formular legalmente tal petición.
Tres campos de fútbol, dos de fútbol playa, un pabellón...
El proyecto impulsado por la Federación Murciana de Fútbol está pensado al milímetro. Y no se puede decir que sea modesto. El plan global incluye tres campos de fútbol once, un pabellón polideportivo, dos campos de fútbol playa, tres campos de fútbol sala, zona de aparcamiento y almacén, residencia para deportistas...
Comienzo de obras en enero
Los cálculos que hacen desde la Federación, una vez superados todos los controles urbanísticos, resuelta toda la burocracia propia de un proyecto de esta magnitud, apuntan al comienzo de obras después de Reyes, en enero de 2027, con ejecución de un 50 por 100 del proyecto global a lo largo de ese año, y terminación marcada para el año 2028.
¿Y qué pasa con el Murcia?
Mientras tanto, el Real Murcia se ha encontrado con la dolorosa realidad de que, más allá de complejidades urbanísticas y administrativas, la Administración local no está en condiciones de firmar compromisos con entidades que se encuentren en la situación mercantil actual del Murcia: sin convenio de acreedores aprobado. Algo que provoca más de un desvelo en Felipe Moreno, propietario del club grana. La impugnación de hasta seis acreedores del plan presentado por el Murcia para reducir su deuda privada, vía concurso de acreedores, está teniendo una incidencia directa en la velocidad del proyecto de Ciudad Deportiva promovido por el Ayuntamiento.