El tenista murciano tiene previsto el lunes un partido de entrenamiento en Flushing Meadows. El torneo empieza el día 30.
GREGORIO LEÓN
La imagen de Carlos Alcaraz es icónica ya en Nueva York. Desde que ganó el US Open en 2022, cuando tenía solo dieciocho años, es un ídolo de la capital del mundo. Su silueta se ha podido ver en pantallas de neón en la Séptima Avenida, a unos pasos de los famosos almacenes de Macy's, toda una institución en la historia de la ciudad. O en el metro, siempre a rebosar, criticado por los neoyorquinos, y sin embargo, tan necesario para moverse en una isla con más de ocho millones de personas hormigueando permanentemente en medio de trepidación de motores, sirenas y cláxones que nunca descansan.
La organización del torneo contenía el aliento, pendiente de la evolución de su niño mimado. Los días avanzaban, el calendario se echaba encima, y a pesar de que las señales emitidas desde el Club de Campo eran inequívocamente positivas, nadie de su equipo era capaz de aseverar, con plena certeza, que Alcaraz se vestiría de corto para ir a Flushing Meadows. Hasta que el jueves llegó el anuncio oficial. Here we go!, proclamó en sus redes sociales.
Tan huérfano ha vivido el tenis de Alcaraz que la noticia corrió a todo galope por el mundo, llegando a las portadas de los periódicos. Y por supuesto, tuvo impacto en Nueva York, que espera anhelante al murciano. A pesar del prestigio y linaje de este major, de su insólita dotación económica (el ganador se lleva este año cinco millones y medio de dólares), necesita la tracción de las figuras mundiales para tirar con toda la fuerza del mundo. Con un Djokovic declinante y Sinner recuperándose de su lesión en la rodilla, el US Open ponían aún más miradas en Carlos Alcaraz.
El jugador de El Palmar, después de machacarse contra Holger Rune en el Club de Campo, tiene previsto viajar este fin de semana a Estados Unidos. Ha agendado un entrenamiento con Dani Mérida, y no está descartada su presencia en los dobles mixtos, que se disputan el martes y el miércoles. Serena Williams, que le ha hecho un par de guiños a través de las redes sociales, espera a la joya de Murcia. Igual que todo el planeta tenis.