El equipo aguileño cae por 0-1 ante el Hércules. Jugó toda la segunda parte con un futbolista menos, por expulsión de Antonio Sánchez.
GREGORIO LEÓN
El Águilas tuvo demasiados elementos en contra para derrotar a uno de los equipos candidatos a 'play off'. Para empezar, el tonelaje del rival, el Hércules. Segundo, su obligación de desempeñarse toda la segunda mitad con una pieza menos, por la expulsión de Antonio Sánchez. Y aun así, Blazic evitó un empate que mereció el equipo que entrena Adrián Hernández.
Es verdad que la tenencia de la pelota correspondió, la mayor parte del tiempo, al Hércules. Pero los picotazos del Águilas fueron frecuentes, de manera singular por la parte derecha, por donde entraba Josema Raigal. No hubo alteraciones en el marcador.
La segunda parte dejó unos cuantos capítulos, todos interesantes, algunos de difícil peritaje. El primero, con el aviso del Águilas. Castedo, desde fuera del área, mandó la pelota al palo. Pero el Hércules no quería darle vida al rival. Un balón largo lo pelearon el aguileño Álex Jiménez y Antonio Sánchez, y el colegiado pitó penalti, muy riguroso. El mismo jugador que provocó la pena máxima lo falló. Pero el Águilas se quedó con diez futbolistas. Y Álex Jiménez, esta vez, sí acertó. Cazó un bola que llegaba desde la izquierda y embocó.
El Águilas estaba muy lejos de sacar bandera blanca. Un centro de Merchán fue aprovechado por Adri Heredia. El Rubial estalló de alegría, pero el árbitro, esta vez acertado, no le concedió validez.