Las pinturas de Guillem y Ramón de Rocafull, vinculadas al origen del señorío de Abanilla, vuelven a lucir tras su recuperación por el Centro de Restauración regional
Abanilla ha recuperado dos importantes retratos históricos tras la restauración integral realizada por el Centro de Restauración de la Región de Murcia. Se trata de las pinturas de Guillem y Ramón de Rocafull, figuras clave en el origen del señorío de Abanilla y en la historia política del antiguo Reino de Murcia durante los siglos XIII y XIV.
Las obras, probablemente realizadas en el siglo XVIII, pertenecieron a la casa solariega de los Pasqual del Riquelme y han sido donadas recientemente al Ayuntamiento. Los retratos llegaron al Centro de Restauración en un avanzado estado de deterioro, con desgarramientos, pérdidas de soporte y daños provocados por antiguas intervenciones.
La consejera de Cultura, Carmen Conesa, destaca la importancia de conservar el patrimonio cultural y devolver a los vecinos una parte esencial de su historia.