El Gobierno regional manchego defiende mantener el agua de Entrepeñas y Buendía como garantía ante futuras sequías, mientras el Ministerio prepara nuevas reglas de explotación del acueducto
Castilla-La Mancha rechaza el nuevo trasvase del Tajo al Segura y defiende conservar el agua de los embalses de cabecera como garantía de abastecimiento ante futuras sequías. La Comisión Central de Explotación autorizaba ayer una transferencia de 120 hectómetros cúbicos para junio y julio, a razón de 60 por mes según Mercedes Gómez, consejera castellano-manchega de Desarrollo Sostenible.
El Ministerio para la Transición Ecológica presentará próximamente el borrador de las nuevas reglas del Tajo-Segura, que se analizarán en una comisión prevista para principios de agosto. La consejera del Gobierno de Castilla-La Mancha dice desconocer el texto de esas nuevas reglas. El trasvase Tajo-Segura encara previsiblemente sus últimos meses en nivel 1, la situación que permite aprobar los envíos máximos de agua.
Las abundantes lluvias registradas en la cabecera del Tajo durante el último año han elevado las reservas de Entrepeñas y Buendía hasta niveles históricos. Sin embargo, la reducción de las reservas y la falta de lluvias apuntan a que el sistema pasará a nivel 2 en agosto y se mantendrá así durante el resto del año. Además, el Ministerio para la Transición Ecológica estudia endurecer las reglas de explotación elevando el umbral necesario para alcanzar el nivel 1. Actualmente, los embalses almacenan 1.554 hectómetros cúbicos.