El importe podría alcanzar hasta 1.000 euros
Se trata de una nueva modalidad de fraude difícil de detectar porque los mensajes llegan desde el número habitual de contacto.
La operación consiste en que los estafadores hackean una cuenta real de WhatsApp y contactan con una persona de su lista de contactos, normalmente las más cercanas, con el pretexto de necesitar dinero urgente. Estas cantidades suelen rondar los mil euros.
Desde Consumur advierten de la dificultad de detectar este tipo de estafa porque la víctima sigue teniendo acceso a su cuenta y a las conversaciones.
También aconsejan corroborar con una llamada telefónica cada vez que se reciba un mensaje con una petición monetaria, así como alertar a la persona afectada para que pueda informar a sus contactos y, en su caso, poner una denuncia, según contaba Belén Rodríguez, directora del Área de Comunicación de Consumur.