El descenso de estas aves tiene consecuencias porque contribuyen al control natural de plagas e insectos, dispersan semillas y son indicadores de salud ambiental
Científicos de toda Europa documentan un descenso de hasta un 77% de las aves agrarias en la última década, una caída más acentuada en el Mediterráneo. Especies muy visibles en la Región como el alcaraván o el alcaudón están desapareciendo de nuestros campos. La agricultura intensiva, el uso de pesticidas, la pérdida del secano o el abandono rural se barajan entre las causas.
A la pérdida de biodiversidad general se unen las extinciones locales, diferentes en cada territorio, según una investigación del Consejo Europeo del Censo de Aves que ha analizado hasta 43 especies vinculadas a los paisajes agrarios europeos en la última década. El descenso de aves agrícolas tiene consecuencias en los ecosistemas.
Las aves contribuyen al control natural de plagas e insectos, dispersan semillas y son indicadores de salud ambiental. Sergi Herrando, científico del Creaf, el Centro de Investigaciones Ecológicas y Aplicaciones Forestales que ha liderado el trabajo.
La agricultura intensiva en los últimos decenios, los monocultivos, o el declive del secano tradicional podrían estar detrás del descenso en las poblaciones de aves que, en los últimos años, afecta especialmente al Mediterráneo.
Entre las aves agrícolas que escasean a niveles preocupantes figuran el alcaudón real o el alcaraván, dos pájaros antaño muy comunes en zonas esteparias como el Altiplano y muy difíciles de ver en la actualidad.
El descenso no afecta a todas las aves, también hay excepciones en especies como el gorrión moruno o la tórtola europea. Esta última podrá cazarse en la Región de Murcia en 2026 después de una moratoria de cuatro años aprobada por Bruselas.