Cada vez se recurre más a los investigadores privados cuando los trabajadores faltan a su puesto
El absentismo laboral y la falta de mano de obra frenan la operatividad de las empresas y llegan a costarles contratos con sus proveedores, como detecta la ETT CRIT. Cada vez se recurre más a los detectives privados cuando los trabajadores faltan a su puesto de trabajo.
Hasta 70 puestos de trabajo diarios ofrece esta oficina en la región, gestionando 5.500 contratos anuales, y se enfrenta a grandes dificultades para encontrar manipuladores de alimentos, carretilleros y personal de mantenimiento. A esta situación se suma el absentismo laboral; viernes y lunes son los días con más ausencias. Incluso hay personas que firman su contrato con la empresa de trabajo temporal y no llegan a incorporarse en su primer día, según el director de CRIT en Levante, Matías Sánchez.
A este escenario se añade el aumento de las bajas médicas. Según el director corporativo de CRIT, las empresas recurren cada vez más a investigadores privados para comprobar posibles fraudes cuando existen sospechas de que algunos trabajadores incumplen las recomendaciones médicas durante su baja. Los detectives privados han encontrado un nuevo nicho de mercado en este ámbito.
La falta de mano de obra tiene un efecto en cadena: las empresas del sector agroalimentario no pueden atender todos los pedidos por falta de personal, lo que puede derivar en sanciones o en la pérdida de clientes. Como consecuencia, los supermercados buscan proveedores alternativos, generalmente más caros, y este incremento de costes acaba trasladándose a los consumidores mediante una subida de precios.