Buendía reivindica el trasvase Tajo-Segura como una infraestructura "irrenunciable" y los regantes reclaman mantener sus derechos sobre el Tajo-Segura
El consejero de Agricultura y Agua, Joaquín Buendía, insiste en que el trasvase Tajo Segura es una infraestructura irrenunciable.
Cuando queda un mes para el final del año hidrológico, Buendía ha comenzado una ronda de contactos con el sector y este viernes se ha reunido con el presidente de los regantes del Tajo-Segura, Lucas Jiménez. La próxima semana será el turno de las organizaciones agrarias de la Región. Ya el 15 de septiembre mantendrá su primer encuentro con el ministro de Agricultura, Luis Planas.
Buendía ha informado de que el año hidrológico se cerrará con unos envíos máximos de 522 hectómetros cúbicos; un dato que refleja la "resiliencia de esta infraestructura vital” y que supone el cuarto con mayores aportaciones en la historia del trasvase. Tanto el consejero como Lucas Jiménez han insistido en que le trasvase es irrenunciable.
A día de hoy la cuenca se encuentra al 53 % de su capacidad, una cifra que contrasta con la media nacional del 64 %. Además de los caudales circulantes la mitad pertenecen al trasvase.
Buendía, que esta semana ha estado en Bruselas, ha anunciado la próxima visita para la que no hay fecha todavía de representantes de la Dirección General de Medio Ambiente para conocer la situación real sobre el terreno. El consejero de Agua ha recordado que, con cerca de un 98 % de agua urbana reutilizada y el 87 % del regadío modernizado, la Región de Murcia demuestra que la sequía se combate con tecnología, inversión y eficiencia.
El presidente de los regantes del trasvase, Lucas Jiménez, afronta el año hidrológico en una reivindicación continua y a la expectativa de los cambios en las reglas de explotación que de momento no han pasado por el Congreso de los Diputados. Seguir luchando por los derechos de los regantes es su prioridad. Ha repasado los incumplimientos del presidente del Gobierno en materia de agua desde que llegó al ejecutivo. Ha puesto el acento en que ni siquiera se ha mejorado la desalación en la que no se ha construido ni un metro de tubería para conectar las desaladoras de costa con los regantes del interior.