El consistorio refuerza las labores de control durante el verano, cuando aumenta la actividad de esta especie invasora
JAVIER VICENTE
El Ayuntamiento de Murcia ha comenzado a intensificar las labores de prevención del picudo rojo, una especie invasora muy dañina para las 18.000 palmeras que tiene el municipio. Es ahora en los meses de verano cuando la actividad del insecto se multiplica ante los olores que la poda de las palmas genera
Para evitar que el picudo rojo acabe con la vida de las palmeras, el Ayuntamiento cuenta con más de 50 estaciones de trampeo y recuento distribuidas entre los barrios y pedanías del municipio. En ellas se consigue conocer la población y actividad de la plaga para poder mantenerla controlada. José Guillén, concejal de Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente.
Como si de vacunas se tratase, se inyectan 12 milímetros de producto por palmera. Aquellas en las que más cuidado se tiene son las más de 6.000 datileras repartidas por toda Murcia. José María Carmona, ingeniero técnico del servicio de parques y jardines del ayuntamiento, explica cuál es el funcionamiento del trampeo.
José Guillén ha afirmado que las medidas tienen una doble funcionalidad: aumentar la seguridad del ciudadano y los visitantes, también de cara a la feria de septiembre, y conservar una parte de la historia murciana, unida a la tradición mediterránea a través de las palmeras.