El operativo de Guardia Civil y policía supera los 350 efectivos. La administración central ha autorizado el fondeo tras la negativa del gobierno de Canarias a hacerlo. Los primeros en bajar serán los 14 nacionales
El crucero MV Hondius, origen de un brote de hantavirus ya está atracado en el puerto canario de Granadilla de Abona. Comienza la operación para evacuar al pasaje. Personal de Sanidad Exterior pertrechados con equipos de protección ya están en el navío para hacer las pruebas epidemiológica y evaluar a los pasajeros y tripulantes a bordo. También ya están en el puerto dos autobuses de la Unidad Militar de Emergencia (UME) que serán los encartados de trasladar a los evacuados al aeropuerto.
Todos los pasajeros están asintomáticos. Serán evacuados en lanchas y trasladados al aeropuerto de Tenerife Sur tras pasar una evaluación médica, según explicaba anoche Mónica García, ministra de Sanidad.
Los primeros en desembarcar serán los 14 españoles que viajan en el buque y a los que un avión militar espera para trasladarlos a Madrid, donde realizaran una cuarentena en el Hospital Gómez Ulla. Tras los españoles, el desembarco del pasaje se hará por nacionalidades y en grupos de cinco personas. Ya se encuentran en la isla todos los aviones que los trasladaran a sus lugares de origen salvo dos que llegarán durante este domingo.
Están custodiando el barco dos patrulleras de la Guardia Civil y un par de drones. El operativo para dar cobertura a esta evacuación está integrado por 350 efectivos, 325 de ellos agentes del Instituto Armado.
El gobierno central ha tenido que imponer la operación de desembarco de los pasajeros después de que a última hora de ayer, el gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, se negara a autorizar el fondeo argumentando informes que subrayan la peligrosidad de la evacuación. La Organización Mundial de la Salud ha negado ese extremo. Su director general, Tedros Adhanom, señalaba que "el riego para la población es bajo primero por la naturaleza de la enfermedad y segundo porque el gobierno de España ha llevado a cabo todos los preparativos para evitar cualquier problema".
Esta circunstancia ha producido un choque entre el gobierno central y el de Canarias. El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, se descolgaba con unas declaraciones a pocas horas de la llegada del crucero en el mismo muelle ante los medios de comunicación. En ellas aseguraba su intención de no autorizar el fondeo del navío. Manifestó reparos ante la posibilidad de que a lo largo de la operación pueda bajar algún roedor y que ponga en peligro la seguridad de los canarios. Esto a pesar de que la especie de roedores causante del virus no nada y de que el buque no iba a fondear.
Ante esta negativa de canarias, la autorización para la entrada del MV Hondius en el puerto de Granadilla de Abona la emitía la Dirección General de Marina Mercante. Un informe del Ministerio de Sanidad apunta a que no existe ningún precedente de un episodio similar y que por las características del pequeño mamífero, que suele habitar en zonas boscosas, el riesgo es nulo.
El presidente canario denunciaba, además, que la reunión con los responsables del Estado para coordinar todo esto se hizo sin contacto preparatorio. Acusa a Madrid de tomar decisiones “de manera unilateral” y sin compartir los informes y protocolos que el Ejecutivo autonómico lleva días reclamando. El gobierno de España lo niega. Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, señalaba que el contacto con las administraciones regionales ha sido continuo.
El puerto de Granadilla de Abona está aislado en un polígono industrial, sin ningún trasiego de viajeros y a menos de 15 minutos en coche del Aeropuerto Internacional de Tenerife Sur, tiene una actividad menor, puramente industrial y ligada al transporte de hidrocarburos, sin embarcaciones ni recreativas ni de pasajeros.