Los terremotos de Lorca cogieron a todos por sorpresa, pero todos estuvieron a la altura de una emergencia inédita
Los terremotos de Lorca también se recordarán cómo un ejemplo de respuesta de las administraciones y de las fuerzas y cuerpos de seguridad. No estaban preparados para una catástrofe de esta magnitud, pero se unieron para dar lo mejor de sí mismos.
Los terremotos de Lorca cogieron a todos por sorpresa, nadie esperaba que la naturaleza se comportara con esa fuerza en la ciudad, pero todos estuvieron a la altura de una emergencia inédita.
El por entonces sargento de la Policía Local José Antonio Sangesundo, hoy retirado, no puede olvidar la mirada perdida y los llantos de los lorquinos en los primeros instantes tras el segundo seísmo. Sansegundo cree que la coordinación y la rápida respuesta de las administraciones permitió que esa misma noche se montara un campamento vital para muchas personas.
El policía local se emociona al recordar que esos días tenían la consigna de estar todos en la calle para ayudar en todo lo que necesitaran los vecinos. La plantilla de la policía local respondió en su totalidad a la emergencia, sin importar si tenían su propia casa en pie. Sansegundo recuerda los momentos de debilidad de algunos de sus miembros.
El grupo de psicólogos que atendió a los familiares de las victimas y a las personas que perdieron su casa también merece ser destacado. El psicólogo del servicio municipal de Emergencias Antonio Varón recuerda con orgullo el trabajo que realizaron durante esos días. Para el técnico, el peor momento fue durante la espera, tras un cordón policial, del levantamiento de un cadáver junto a su familiar.
Información: Alfonso Martínez.