La falta de plazas públicas y las notas imposibles que impiden a muchos alumnos cursar la carrera deseada han abierto un camino de ida a las universidades privadas
El G-9, un grupo formado por nueve universidades públicas y del que la de Murcia es entidad colaboradora, asegura que hay que poner el foco no en la dificultad y metodología de la PAU sino en la insuficiente oferta pública de plazas en algunas titulaciones.
Durante la Asamblea General celebrada en Cuenca, pusieron sobre la mesa la necesidad de llevar a cabo una planificación que permita ampliar plazas en aquellas facultades donde haya una demanda consolidada, para así poder caminar en paralelo a la evolución del mercado laboral, como explica Samuel Baixauli, rector de la Universidad de Murcia.
No solo en el ámbito sanitario. Las notas de corte en los últimos años se han disparado en aquellas carreras que aportan al mercado laboral perfiles de análisis de datos.
Notas imposibles que impiden a muchos alumnos cursar la carrera deseada. La falta de plazas públicas ha abierto un camino de ida a las universidades privadas.
La asamblea de Cuenca ha sido también la presentación de Samuel Baixauli en el G-9, un mes y medio después de tomar posesión del cargo. Tiempo en el que el nuevo equipo del rectorado ha cerrado un curso, ha preparado el siguiente y ha culminado un proceso de PAU.