Defiende que las empresas pueden incentivar la asistencia y la productividad, pero no penalizar a quienes están de baja médica justificada
El magistrado de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, Antonio Sempere, en una entrevista en Plaza Pública Noticias, advierte de que los procesos de incapacidad temporal se han duplicado en diez años y que el año pasado se registraron nueve millones. Frente a esta situación, pide evitar la búsqueda de culpables y analizar las causas, entre ellas las demoras sanitarias y unas condiciones laborales cada vez más exigentes.
El magistrado explica que el Tribunal Supremo ha cambiado los criterios sobre las primas de asistencia: un trabajador de baja justificada no puede perder automáticamente estos incentivos, pero tampoco tiene derecho a cobrarlos íntegramente como si hubiera trabajado todos los días. La solución pasa por aplicar la proporcionalidad, tanto al tiempo trabajado como a los objetivos exigidos. Sempere también reconoce que dar más competencias a las mutuas para emitir altas médicas requeriría cambios legales y un acuerdo que, a día de hoy, no existe.
En otro ámbito, el magistrado alerta del riesgo de etiquetar ideológicamente a los jueces por sus sentencias. Sempere considera preocupante que se dé por hecho el sentido de una resolución en función de si los tribunales tienen una mayoría progresista o conservadora, porque erosiona la confianza en la Justicia y convierte las decisiones judiciales en una confrontación partidista.