Antonio García Amate, experto de la Universidad Pontificia Comillas, prevé un petróleo en torno a los 100 dólares y un gas que podría alcanzar los 70-75 euros este invierno
El precio de la energía afronta un otoño al alza por el impacto de la tensión en Oriente Medio y la competencia internacional por el gas. El profesor de Finanzas de Energía y Geopolítica de la Universidad Pontificia Comillas, Antonio García Amate, advierte de que el barril de petróleo podría mantenerse en torno a los 100 dólares y que el gas podría alcanzar los 70-75 euros por megavatio hora este invierno.
España parte de una posición relativamente favorable gracias a sus seis plantas regasificadoras, el suministro procedente de Argelia y el peso de las renovables, que permite abaratar la electricidad en las horas de mayor producción solar y eólica. Sin embargo, el encarecimiento del gas y del petróleo también termina repercutiendo en la factura energética y en los carburantes. García Amate señala, además, que el diésel está especialmente condicionado por la falta de capacidad de refinado en algunos mercados internacionales y que la evolución de los precios dependerá en buena medida de la duración de las tensiones geopolíticas y de la demanda durante los próximos meses.