Los ensayos validan la resistencia y seguridad de esta infraestructura clave del Corredor Mediterráneo antes de su puesta en servicio
El viaducto de Alhama de Murcia ha sido escenario este jueves de las pruebas de carga realizadas con camiones, un paso fundamental en la verificación de infraestructuras ferroviarias de alta velocidad. Este tipo de ensayos permite comprobar el comportamiento estructural del tablero ante el peso de vehículos pesados, evaluando posibles deformaciones y garantizando su fiabilidad antes de la entrada en funcionamiento.
Las imágenes del proceso han sido difundidas por el ministro de Transportes, Óscar Puente, mostrando el paso controlado de los camiones sobre el viaducto, una práctica habitual en este tipo de obras para certificar su resistencia.
Esta infraestructura forma parte del tramo Murcia-Almería del Corredor Mediterráneo, uno de los ejes estratégicos del sistema ferroviario español. Las pruebas se desarrollan en paralelo al avance de otras actuaciones en la zona, como la construcción de túneles y plataformas.
Según el Ministerio de Transportes, estos trabajos son esenciales para asegurar que la estructura cumple con los exigentes estándares de seguridad y durabilidad requeridos en líneas de alta velocidad. El viaducto de Alhama destaca además por su longitud y complejidad técnica, siendo una de las obras más singulares del trazado.