El presidente andaluz asegura que el fuego avanzó con una rapidez sin precedentes en una zona de barrancos y viviendas dispersas, donde muchos vecinos intentaron huir por rutas que terminaron siendo una trampa mortal
El devastador incendio forestal de Los Gallardos (Almería), que ha causado al menos once fallecidos, se propagó con una velocidad extraordinaria por una zona de complicada orografía, repleta de barrancos, caminos rurales y viviendas diseminadas. La rápida evolución del fuego convirtió algunas de las rutas utilizadas por los vecinos para escapar en auténticas "ratoneras", según ha explicado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
El balance de víctimas podría elevarse a doce fallecidos si se confirma oficialmente el hallazgo de un nuevo cuerpo. Además, las autoridades mantienen la búsqueda de 19 personas que continúan sin ser localizadas, mientras prosiguen las labores de extinción y de identificación de las víctimas.
Moreno ha señalado que muchos vecinos intentaron buscar una "salida natural" aprovechando su conocimiento del terreno. Sin embargo, el rápido avance de las llamas, favorecido por el fuerte viento y la abundante vegetación seca, acabó atrapando a varias personas en caminos que parecían seguros pero que terminaron convirtiéndose en una trampa mortal.
Según la información facilitada por la Junta de Andalucía, entre las víctimas mortales se encuentran cuatro personas que viajaban en un vehículo, aparentemente de nacionalidad británica, y otras siete que abandonaron sus coches e intentaron escapar a pie, la mayoría de ellas también de origen extranjero.
La zona afectada presenta una orografía especialmente compleja, con numerosos barrancos, laderas escarpadas, caminos rurales y cortijos dispersos, circunstancias que han dificultado tanto las tareas de evacuación como el acceso de la maquinaria pesada utilizada en las labores de extinción.
Durante los trabajos de búsqueda, los equipos de emergencia también han localizado bastones de senderismo, un hallazgo que hace pensar que algunas de las personas desaparecidas podrían haber sido sorprendidas por el incendio mientras caminaban por el monte.
El presidente andaluz ha asegurado que se trata del incendio más rápido que ha visto desde que asumió la Presidencia de la Junta en 2019. En este sentido, ha advertido del peligro que supone intentar escapar por iniciativa propia cuando se declara un incendio forestal.
"Muchas personas, cuando ven fuego, lo primero que hacen es huir porque creen conocer los caminos. Pero si no disponen de información sobre la evolución del incendio, esos recorridos pueden convertirse en una auténtica ratonera", ha señalado Moreno.
Las autoridades insisten en la importancia de seguir siempre las instrucciones de los servicios de emergencia y respetar las órdenes de confinamiento o evacuación, ya que la evolución de un incendio forestal puede cambiar en cuestión de minutos y convertir cualquier vía de escape en un lugar de alto riesgo.