El politólogo acaba de publicar 'La ciencia de la campaña', un libro en el que reivindica el uso de la investigación y los datos frente a las decisiones de los gurús políticos
Ismael Crespo considera que las campañas electorales en España siguen dependiendo demasiado de la intuición de los asesores y de las ocurrencias de los consultores. Frente a eso, defiende que los partidos utilicen herramientas científicas para tomar decisiones, desde las encuestas y los estudios cualitativos hasta los análisis de imagen o biometría. Como ejemplo, señala que los carteles electorales apenas tienen influencia en la decisión de voto.
Sobre la actual precampaña, el politólogo advierte de que los partidos están cambiando continuamente de estrategia al ritmo de los acontecimientos políticos y sociales. Una dinámica que, a su juicio, evidencia una falta de planificación. Defiende que las formaciones deben fijar desde el principio un marco de campaña y mantenerlo, sin dejarse arrastrar por cada noticia de actualidad. Considera que esos continuos cambios de discurso están perjudicando tanto al PP como al PSOE.
De cara a las elecciones del 29 de noviembre, Crespo apunta que las encuestas reflejan una participación moderada, de entre el 70 y el 72%, aunque advierte de que la movilización de última hora puede alterar los resultados. Según explica, alrededor del 80% del voto está ya definido y apenas hay trasvases entre bloques ideológicos. Los movimientos se producen principalmente dentro de cada espacio político, por lo que considera que la clave estará en la capacidad de los partidos para activar o desmovilizar a sus propios votantes.