Bruselas impulsa el plan ‘AccelerateEU’ para proteger a hogares vulnerables tras un sobrecoste de 24.000 millones por la escalada en Oriente Próximo
La Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete energético con el objetivo de mitigar el impacto de la reciente crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo. Bajo el nombre de ‘AccelerateEU’, la iniciativa propone a los Estados miembro medidas como la rebaja de impuestos sobre la electricidad, la activación de bonos energéticos y tarifas sociales, así como la posibilidad de prohibir de forma temporal los cortes de suministro a los consumidores más vulnerables.
El plan será debatido en el próximo Consejo Europeo informal que se celebrará en Chipre y surge como respuesta al encarecimiento de los combustibles fósiles y de las importaciones energéticas, que ya han generado un sobrecoste estimado de 24.000 millones de euros para la Unión Europea en apenas 52 días.
Durante la presentación, la vicepresidenta para la Transición Limpia, Teresa Ribera, subrayó que la energía “no puede utilizarse como instrumento de dominación ni de guerra” y defendió la necesidad de acelerar la transición energética para reforzar la seguridad económica del bloque y reducir su dependencia exterior.
El paquete combina medidas urgentes para aliviar la factura energética de los ciudadanos con estrategias a medio y largo plazo centradas en la electrificación, el refuerzo de infraestructuras y el impulso de fuentes limpias y locales, con el objetivo de amortiguar futuras crisis de precios.