El boletín de coyuntura económica de CROEM destaca la fortaleza de la industria y los servicios, aunque advierte de la debilidad de la construcción y de los efectos del pedrisco sobre la agricultura
La economía de la Región de Murcia mantiene su dinamismo pese a la incertidumbre internacional provocada por el conflicto armado en Irán y el encarecimiento de los productos energéticos. Así lo refleja el último boletín de coyuntura económica de la Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (CROEM), y la Cámara de Comercio de Murcia, que destacan que el Producto Interior Bruto regional ha crecido un 2,9% en el segundo trimestre de 2026, dos décimas por encima de la media nacional y la tasa más elevada de todas las comunidades autónomas.
La patronal murciana destaca que la actividad económica regional "está resistiendo mejor de lo previsto" las consecuencias de las tensiones geopolíticas, que han provocado un aumento del precio de los carburantes y, con ello, de los costes empresariales y una pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
A pesar de este escenario, CROEM señala que la economía regional mantiene un ritmo de crecimiento sostenido, sin síntomas evidentes de desaceleración, aunque advierte de importantes diferencias en la evolución de los distintos sectores productivos.
La industria y los servicios se consolidan como los principales motores de la actividad económica murciana. En concreto, la producción industrial aumentó un 4,2% durante el primer semestre del año, por encima del crecimiento registrado en el conjunto de España, gracias especialmente al buen comportamiento de las actividades textiles, farmacéuticas y energéticas.
Por su parte, el sector servicios mantiene su fortaleza gracias al dinamismo del comercio, la hostelería y las actividades científicas, que continúan contribuyendo de forma significativa al crecimiento de la economía regional.
En el otro lado, la construcción y la agricultura muestran una evolución más débil. CROEM advierte de que la construcción continúa condicionada por la debilidad de la obra pública y la incertidumbre que rodea a la compraventa de viviendas. La agricultura presenta una campaña irregular en las producciones hortícolas, mientras que los fenómenos meteorológicos extremos, especialmente los episodios de pedrisco, han ocasionado daños en diferentes cultivos.
Otro de los aspectos analizados por CROEM es la evolución de los precios. La inflación repuntó durante el segundo trimestre, impulsada fundamentalmente por el encarecimiento de los productos energéticos como consecuencia del conflicto en Irán.
De cara a los próximos meses, la patronal advierte de que la incertidumbre internacional y el escenario político nacional, marcado por la convocatoria de elecciones generales en noviembre, pueden condicionar la evolución de la economía.
Por ello, CROEM considera fundamental preservar la competitividad de las empresas y mantener las medidas de apoyo al tejido productivo mientras persistan las tensiones en los mercados energéticos.
Asimismo, subraya la necesidad de facilitar la adaptación de las empresas a la progresiva implantación de la inteligencia artificial, una transformación que, a su juicio, debe permitir combinar innovación, mejoras de productividad y mantenimiento del empleo.
En el mercado laboral, el informe de CROEM refleja una mejora de la ocupación durante el segundo trimestre del año, con más de 25.500 personas ocupadas adicionales respecto al trimestre anterior.
Pese a este incremento del empleo, la tasa de paro regional se mantuvo en el 10,8%, lo que evidencia que la evolución favorable de la actividad económica todavía no se traduce en una reducción adicional del desempleo.
En términos interanuales, la patronal destaca especialmente la creación de puestos de trabajo en las comarcas de la Huerta de Murcia, Guadalentín, Cartagena-Mar Menor, Vega Media y Altiplano.