Tres hombres, de entre 18 y 38 años, han sido detenidos en una nave industrial que contaba con una sofisticada instalación para el cultivo de marihuana y un enganche ilegal a la red eléctrica
La Guardia Civil ha desarticulado un invernadero clandestino de marihuana instalado en una nave industrial de Balsicas, en Torre Pacheco, donde los agentes han localizado cerca de 800 plantas de cannabis y más de un kilo de MDMA. La operación se ha saldado con la detención de tres hombres, de 18, 19 y 38 años.
Los arrestados están considerados presuntos autores de los delitos de cultivo o elaboración de droga, defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal.
La operación, denominada 'Grapping', comenzó el pasado mes de marzo, después de que la Guardia Civil detectara indicios que apuntaban a la existencia de una plantación de marihuana a gran escala en el interior de una nave industrial.
Los agentes establecieron un dispositivo de vigilancia alrededor del inmueble y comprobaron que varias personas residían en su interior, aunque apenas salían al exterior.
Con el avance de las pesquisas, la Guardia Civil organizó un amplio dispositivo policial para acceder al recinto. En el registro localizaron una sofisticada instalación de cultivo 'indoor', equipada con todo tipo de medios para mantener una producción intensiva de marihuana.
Entre los efectos intervenidos se encuentran cerca de 200 luminarias LED con transformadores autorregulables, además de decenas de ventiladores y grandes cantidades de productos químicos utilizados en el cultivo.
Los investigadores también descubrieron un enganche clandestino de carácter profesional a la red eléctrica, destinado a proporcionar la elevada cantidad de energía necesaria para mantener activa la plantación.
En el interior de la nave fueron localizadas cerca de 800 plantas de cannabis en avanzado estado de crecimiento, junto con más de un kilo de MDMA.
Los detenidos habían acondicionado el inmueble para poder permanecer en él durante largos periodos de tiempo. La nave disponía de dormitorios, cocina y una zona de ocio, además de un importante acopio de alimentos y otros víveres.
Este sistema les permitía permanecer semanas sin salir al exterior y mantener una producción continua de marihuana.
Según la investigación, la organización había establecido un sistema de cultivo intensivo con ciclos de cosecha cada tres meses, lo que permitía mantener una producción constante de droga.
Las diligencias continúan a disposición de la autoridad judicial competente.