La Asociación de Fiscales considera que la fiscal general del Estado está prescindiendo del mérito y la capacidad
La Asociación de Fiscales (AF), mayoritaria en la carrera y de corte conservador, ha criticado este jueves los nombramientos propuestos por la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, y ha sugerido que responden a una "adhesión personal e inquebrantable" a ella o su antecesor, Álvaro García Ortiz.
En un comunicado, la AF ha criticado que se lance un mensaje a la carrera fiscal, a los poderes públicos y a la sociedad de que se prescinde del mérito y la capacidad, y se prima, a su juicio, no ya la sintonía ideológica, sino esa afinidad personal.
Lo ha hecho después de que Peramato haya decidido relevar como fiscal superior de Madrid a Almudena Lastra, la fiscal que declaró contra Álvaro García Ortiz en el juicio en el que fue condenado por revelar datos reservados, y elegir a María Isabel Martín, quien llevaba desde 2018 en la Secretaría Técnica de la Fiscalía, órgano de apoyo de la fiscal general.
A juicio de esta asociación, Peramato culmina "el plan de evacuación" del equipo de apoyo de García Ortiz, con la elección de una candidata que estaba 800 puestos debajo de Lastra en el escalafón.
De Lastra destacan que cuenta con 35 años de carrera profesional, sin que su desempeño profesional pueda "ser objeto de reparo alguno", y subrayan que "tuvo la osadía de contradecir la doctrina oficialista con ocasión de los graves cargos penales que se imputaron a Álvaro García Ortíz y por los que resultó condenado, siendo su testimonio uno de los elementos probatorios que fueron objeto de valoración en sentencia".
Según la AF, Almudena Lastra actuó con "una serena autonomía que es consustancial a la condición de fiscal", que le permitió contemplar los hechos "desde la neutralidad", sin atender previamente "al autor, a lo que alguien pueda esperar de nosotros o a las consecuencias de actuar honestamente".
Pero no solo critican ese nombramiento, sino también el de Pilar Rodríguez, actual jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, quien llegó a estar investigada en el mismo caso y que ha sido propuesta como fiscal de lo Social del Supremo -la misma a la que fue adscrito García Ortiz- "sin experiencia previa en la materia y en detrimento de compañeros que sí cuentan con ella, entre los que median 300 puestos en el escalafón".
La tercera propuesta que reprocha la AF es la de Pilar Fernández, fiscal de Menores en Madrid y mujer de Álvaro García Ortiz, como teniente fiscal en Galicia, por delante de siete candidatos, seis de ellos por encima en el escalafón.
"Fue precisamente Álvaro García como fiscal general del Estado quien ascendió a la actual fiscal general del Estado a la condición de Fiscal Jefe de la Sección Penal de la Fiscalía del Tribunal Supremo. Cómo se llama a esto en otros idiomas...Quid pro quo?", añaden los fiscales conservadores.