La organización falsificaba facturas utilizando los códigos de facturación de productos que sí estaban homologados para cobrar los que no lo estaban
La investigación de la UDEF sobre el fraude del Servicio Murciano de Salud tiene varias líneas de investigación. La primera y donde está el grueso del sobrecoste del sistema sanitario de la Región, es la de la facturación de productos no homologados.
El grupo de investigación económica de la Policía Nacional cifra en más de cuatro millones el perjuicio para las arcas de SMS los más de 29 productos sanitarios no homologados. Para ello, utilizaban los códigos de facturación de productos que sí estaban homologados para cobrar los que no lo estaban.
Un ejemplo es el 'Coil Prestige', que fue facturado entre 2021 y 2024 como tres espirales o como un tapón vascular. El resultado, un sobrecoste cercano a los dos millones de euros. El precio de compra de la mercantil investigada (Logimed) al fabricante era de entre 385 euros y 454 euros y se lo vendían al Servicio Murciano de Salud a un precio de hasta 1.400 euros.
Otra de las líneas es la de facturación de algunos productos que sí estaban homologados por otros más caros, con un sobrecoste de 250.000 euros. Por ejemplo, cobraban un catéter fungible de unos 600 euros como una prótesis de 1.850 euros.
La última de las líneas del fraude económico son las facturas infladas del cirujano Rubén T.M. en el hospital Quirón que ascienden a casi 350.000 euros. Es en este escenario en el que la investigación habla de que al menos un producto caducado se utilizó en una intervención realizada en marzo de 2022.