La organización SOS Racismo vincula la violencia en la localidad con la marginación y la ausencia de "ascensor social" para los hijos de migrantes
SOS Racismo vincula los incidentes racistas de hace un año en Torre Pacheco a la segregación urbanística y social con las personas racializadas, los discursos de odio promovidos por la extrema derecha y la falta de un "ascensor social" para los españoles que son hijos de migrantes.
La Federación SOS Racismo ha hecho público este martes su Informe Anual sobre el Racismo en el Estado Español y en él dedica un capítulo a analizar cómo justo 25 años después de las explosiones de racismo violento en El Ejido, sucedió la explosión racista y violenta de hace un año en Torre Pacheco. El coordinador de SOS Racismo, Mikel Araguás, subraya que hay cosas que no se han aprendido desde entonces y que habrían evitado que estos hechos sucedieran.
En el informe se señala que si inicialmente la población migrante empezó a vivir en infraviviendas en pedanías y parajes del municipio, la creación de urbanizaciones de semi-lujo generaron un abandono de parte del casco urbano por parte de la población autóctona y esto conllevó a la degradación de barrios enteros y su estigmatización. Es el problema que califican de segregación urbanística, al que se le suma la segregación social.
Según señala esta organización, a partir de eso y de la escasez de políticas de bienestar social que supongan un ascensor social para los españoles hijos de migrantes, se producen informaciones falsas por parte de grupos de extrema derecha que canalizan el odio y el racismo intentando obtener un rédito electoral, según explica el coordinador de SOS Racismo.