El Papa visita Arguineguín, uno de los principales puntos de llegada de migrantes a España, y pide a Europa que no convierta el mar en un “cementerio” mientras endurece su política migratoria
El papa León XIV ha lanzado este jueves un contundente mensaje en defensa de los derechos de las personas migrantes durante su visita a Canarias, una de las principales puertas de entrada a Europa para quienes cruzan el Atlántico en cayucos y pateras.
Tras aterrizar en Gran Canaria, donde fue recibido por Pedro Sánchez y Fernando Clavijo, el Pontífice se desplazó hasta el muelle de Arguineguín, uno de los enclaves más simbólicos de la ruta migratoria canaria.
Allí escuchó los testimonios de varias personas migrantes, entre ellas una víctima de trata obligada a prostituirse, antes de pronunciar un discurso centrado en la defensa de la dignidad humana. “La dignidad humana no tiene pasaporte”, afirmó el Papa, quien también advirtió de que “no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios”, ni reforzar las fronteras para después lamentar las muertes cuando ya se han producido.
La visita coincide con la entrada en vigor del nuevo marco europeo sobre migración y asilo y sitúa de nuevo el foco en la crisis humanitaria que vive la frontera sur de Europa. Con sus palabras, León XIV ha apelado tanto a las instituciones como a la sociedad para afrontar el fenómeno migratorio desde la solidaridad y el respeto a los derechos humanos.