Varios niños presentaron niveles elevados de plomo en sangre. El terreno está inicialmente destinado a la construcción de vivienda pública
Las máquinas vuelven a trabajar en la descontaminación de una parcela municipal de Los Mateos, destinada a la construcción de viviendas. El Gobierno local garantiza que se han adoptado medidas para proteger a los operarios frente al fibrocemento y descarta, citando a Salud Pública, que estos trabajos sean el origen del plomo detectado en varias analíticas infantiles.
No obstante, el concejal de Vivienda, Pablo Braqueháis, se ha comprometido a mantener el contacto con las familias, ya que la Consejería de Salud completará un estudio más amplio. El objetivo es determinar si la afectación se limita al área de la obra, tiene un origen doméstico o procede de otro foco.
Los operarios que han retomado los trabajos cuentan ahora con equipos de protección y el Ayuntamiento prevé finalizar la actuación en noviembre. Actualmente se trabaja en la parte superior de la parcela y, en dos días, los residuos serán trasladados al vertedero de Fuente Álamo.
El proceso de descontaminación, que inicialmente estaba previsto que durara seis semanas, tuvo que detenerse por problemas relacionados con la seguridad laboral. Esta situación prolongó durante meses la convivencia de los vecinos con un terreno contaminado.
Fulgencio Sánchez, de la Plataforma de Suelos Contaminados, señala que la preocupación aumentó tras conocerse los niveles de plomo detectados en varios menores, algunos de ellos por encima de los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los vecinos reclaman que la actuación se complete cuanto antes y con todas las garantías de seguridad para la población. Sánchez advierte, además, de que cerca de la parcela hay una guardería y que los menores pueden entrar en contacto con el terreno contaminado.
El contacto con metales pesados puede provocar diferentes problemas de salud. El edafólogo José Matías Peñas apunta posibles afecciones renales y óseas, así como alteraciones cognitivas, especialmente preocupantes en los niños, cuyo organismo se encuentra todavía en desarrollo.
Mientras tanto, Salud Pública mantiene el seguimiento clínico de los menores afectados y señala que sus niveles de plomo en sangre están disminuyendo. No obstante, por el momento no se ha determinado un origen concreto de la exposición.
Desde el organismo sanitario apuntan que el plomo puede proceder de diferentes fuentes, entre ellas determinados utensilios de cocina, tuberías u otros elementos del entorno doméstico. Por ello, se continúa estudiando el origen de la exposición mientras avanzan los trabajos de descontaminación de la parcela.