Esta vez ocurrió en el consultorio de Santa Cruz. Los médicos denuncian que en España, solo en lo que va de año, se han producido ya más de 600 agresiones y consideran que no se puede normalizar estos comportamientos
Ocurrió hace unos 10 días. La paciente pidió al facultativo una baja médica, pero por cuestiones administrativas, no correspondía al médico darle ese parte, sino al Instituto Nacional de la Seguridad Social. La paciente, que era reincidente, comenzó entonces a ponerse agresiva y a destrozar mobiliario y equipamiento médico e informático, lo que desató el pánico entre el resto del personal y los propios pacientes. María Dolores Piqueras, delegada sindical de CESM.
Desde el observatorio contra la violencia a facultativos piden a las administraciones que se tomen estas situaciones muy en serio y tomen cartas en el asunto. Reclaman más seguridad y denuncian que aún hay centros sin botón del pánico, sin seguridad privada y sin cámaras de grabación. Jelena Besser, portavoz del Observatorio.
Hoy se han vuelto a concentrar en señal de repulsa por este nuevo episodio. Lo han hecho en el centro de salud de Llano de Brujas, que es del que depende el consultorio de Santa Cruz donde se produjeron los hechos. Confían en que la nueva ley de infracciones y sanciones administrativas en materia de sanidad, que se puso en marcha en junio, frene esta tendencia. Jelena Besser, portavoz del Observatorio.
Recuerdan que, en lo que va de año se han producido unas 600 agresiones en España en entornos sanitarios de todo tipo, desde hospitales a consultas y que, de ellas, más de 250 han sido a facultativos.