Ocho semanas de subidas disparan el precio de los carburantes pese a la aplicación de la rebaja fiscal
Los carburantes llegan a septiembre con fuertes subidas tras ocho semanas consecutivas de encarecimiento. Desde finales de junio, el diésel ha aumentado alrededor de un 24% y la gasolina cerca de un 20%. Llenar un depósito de 55 litros cuesta ahora casi 20 euros más en un coche diésel y unos 15,5 euros más en uno de gasolina.
El encarecimiento de la energía está además presionando la inflación, que subió en agosto hasta el 4,3%, su nivel más alto desde febrero de 2023. Ante la subida del gasóleo, el Gobierno eleva desde este 1 de septiembre su rebaja fiscal hasta los 20 céntimos por litro, mientras que la gasolina mantiene una bonificación de cinco céntimos.