La investigación del doctor Noel Blaya, premiada por el Colegio de Médicos de Murcia, descubrió ADN femenino en un hombre tras un trasplante de médula recibido de su hermana hace dos décadas
No hay ningún elemento tan personal como el ADN de cada individuo. Su secuenciación ha permitido entre otras cosas, estudios genéticos para el tratamiento enfermedades como el cáncer. Lo que constituye una condición rarísima es que alguien posea dos o más poblaciones de células con ADN distinto en su cuerpo. Esencialmente, es como si dos personas diferentes compartieran un mismo organismo. Se llama quimerismo y ha sido descrito por un joven oncólogo murciano que trabaja en el hospital Morales Meseguer.
La investigación de Noel Blaya Boluda, que así se llama el doctor, ha merecido el primer premio del certamen de casos clínicos del Colegio de Médicos de Murcia. Todo comenzó en las consultas de asesoramiento genético del hospital murciano, cuando a un hombre diagnosticado de cáncer de próstata se le realizaron pruebas genéticas en busca de un marcador hereditario que permite elaborar terapias dirigidas.
La sorpresa estuvo en el resultado: había marcadores de ADN que no eran suyos sino de un perfil femenino. Es lo que se llama quimerismo. Tras el desconcierto inicial, Noel Blaya tiró de historial clínico comprobando que hace dos décadas, el paciente se había sometido a un trasplante de médula por una leucemia crónica. La donante habia sido su hermana. Blaya subraya que este tipo de situaciones obliga a extremar la interpretación de las pruebas genéticas y pone de relieve la necesidad de reforzar la investigación y las estrategias diagnósticas avanzadas en oncología.