La familia había comprado la vivienda recientemente, hace apenas un mes, por unos 50.000 euros a la inmobiliaria de un banco
Un hombre de 50 años y su hijo de 16 han resultado heridos esta madrugada en Cartagena al ceder el forjado de una habitación de la casa en la que dormían situada en el barrio de San Antón. La familia compró la vivienda hace apenas un mes a la inmobiliaria de un banco al que pagó 50 mil euros.
Los tres miembros de esta familia marroquí que residía en una casa unifamiliar de la calle José Antonio Torres han sido trasladados al hospital Santa Lucía donde se recuperan de sus heridas aunque su estado no es grave. La madre no resultó herida aunque también ingresó en el centro sanitario con un ataque de ansiedad. El derrumbe ocurría sobre las cinco de la madrugada al ceder el forjado de la planta donde dormía el padre y el hijo, cayendo sobre el piso de abajo: un estruendo que desde casas colindantes confundían con un terremoto. Al llegar los bomberos y la ambulancia los tres miembros de la familia ya estaban en la calle.
La casa es inhabitable de momento aunque su exterior ha sido remozado. El presidente de la asociación de vecinos de San Antón, Fernando Gallego, acudía de madrugada al lugar del suceso y podía hablar con un hermano del dueño.
El concejal de Patrimonio, Pablo Braquehais, asegura que no consta un expediente de ruina de la casa en el ayuntamiento y que han ofrecido a la familia ayuda de los Servicios Sociales.
Hacía apenas un mes que la familia compró la casa a la inmobiliaria de un banco, pagó por ella unos cincuenta mil euros y había acometido algunas mejoras sin tocar los forjados que estaban cubiertos por un techo de escayola.
El derrumbe deja al descubierto los problemas de un barrio humilde de casas bajas unifamiliares con solares vacíos, abandonados, y multitud de viviendas tapiadas y vacias. Lo ha denunciado en muchas ocasiones la asociación de vecinos. Reconoce Gallego que el castizo barrio de San Antón necesita una cirugía profunda.