La correspondiente investigación ya está en marcha. La primera hipótesis, según el Ministro de Transportes, apuntaba a una orden equivocada
La tragedia ferroviaria de esta jornada nos obliga a intentar arrojar algo de luz sobre las posibles causas del accidente. Con la prudencia que exige una investigación todavía abierta y a partir de los datos conocidos hasta el momento.
Francisco García Calvo, ingeniero industrial, asesor del movimiento Quiero el Corredor y profesional con una larga trayectoria vinculada a Adif apunta a tres elementos que considera fundamentales: una posible avería en el sistema de seguridad LZB, la autorización para rebasar una señal en rojo desde el centro de control y la velocidad a la que circulaba el tren accidentado. Lo primero inexplicable para este técnico es que el IRYO estuviera detenido en la vía.
El sistema de seguridad, que está siendo sustituido por otro común para la red ferroviaria europea, dió fallo y cuando pasa esto es el operador de control el que debe autorizar al tren el paso.
García Calvo asegura que también será necesario determinar por qué se autorizó el paso ante una señal en rojo y si se respetó la obligación de circular a la vista, a una velocidad que permita detener el tren ante cualquier obstáculo. Son cuestiones distintas, pero que podrían ayudar a reconstruir la secuencia de los acontecimientos.