El parte médico dice que el niño tiene trauma y contusión craneal. La alcaldesa de Calasparra, Teresa García Sánchez, está preocupada por el ambiente creado después de este suceso y trabaja para evitar el odio
Una vecina de Calasparra denuncia las lesiones provocadas a su bebé de tres meses por un menor de edad mientras estaba viendo la final del mundial de fútbol en el cine Rosales. El parte médico dice que el niño tiene "trauma/contusión craneal". La familia se ha ido del pueblo porque ha sido amenazada de muerte.
María José Ames es una murciana de 24 años que se convirtió al islam cuando cumplió 18. Se casó con un catalán de origen marroquí y tienen dos hijos, el más pequeño, de tres meses. El domingo decidieron ir a ver la final del mundial, con el bebé en su carricoche.
En un momento de euforia durante la segunda parte, un menor que tenía detrás zarandeó el carricoche, lo que habría ocasionado las lesiones al bebé.
A partir de ese momento comenzó una pelea, que la policía local resolvió expulsando del cine Rosales a ambas partes. María José Ames dice que siguió recibiendo comentarios por llevar hiyab.
Esta familia ya está viviendo fuera de Calasparra, en casa de familiares provisionalmente, porque la han amenazado de muerte.
María José Ames dice que le están llegando donaciones de dinero de otros países, para pagar su defensa , y que el dinero que le sobre lo donará. Niega que haya provocado los hechos para recaudar dinero.
Esta madre niega que haya provocado los hechos para recaudar dinero.
EL AYUNTAMIENTO DE CALASPARRA RESPONDE
La alcaldesa de Calasparra, Teresa García Sánchez, del PSOE, está preocupada por el ambiente creado después de este suceso y asegura trabajar para evitar el odio.
Ante la repercusión de este caso en redes sociales, el ayuntamiento emitió un comunicado asegurando que "no consta que en esos momentos se formalizara denuncia alguna ante los agentes actuantes, ni que se actuara con actitudes discriminatorias".
Teresa García explica que la policía local actuó rápido parando la pelea y expulsando del recinto a ambas partes. La alcaldesa ve este caso con preocupación, asegura que fue algo puntual y que Calasparra no es racista.
Teresa García reitera que Calasparra es un pueblo hospitalario que trabaja por la inclusión.