El patógeno se está cebando con los cultivos de cítricos de la región y provoca una pérdida de las cosechas superior al 20%
La Unión de Pequeños Agricultores, UPA, se congratula de la aprobación de ayudas directas para luchar contra la Clorosis Nervial Amarilla. Estas garantizan un importe de 7 mil euros por hectárea afectada, una cuantía más que suficiente, en opinión del secretario general en la región de la organización agraria, para incentivar el arranque de las plantas enfermas. Es La única solución, señala Marcos Alarcón, para frenar esta enfermedad que merma la producción de cítricos en más de un 20%.
Este patógeno, que empezó a causar estragos en los cítricos en mayo de este año, tiene una incidencia notable en árboles jóvenes. Alarcón explica que el principal efecto de las plantaciones enfermas se encuentra en una reducción en la cosecha superior al 20%. Aunque la pérdida económica no se materializa solo a nivel productivo, sino de materia prima, ya que también se pierde el dinero de adquisición de las plantas afectadas.
Para el secretario general de la asociación agraria UPA, lo más preocupante de la clorosis amarilla es la gran capacidad de contagio de esta enfermedad. Ante esta, señala que la prioridad está en evitar que se propague a más plantaciones.