De memorias y guetos
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La primera parte del programa de hoy la hemos empleado en conocer a una agrupación musical que acaba de empezar a dar sus primeros pasos en el territorio de la música antigua. La Teoría de los Afectos es un ensemble integrado por Pedro Sánchez Moreno, a la guitarra barroca; Javier Fernández en el violoncello y la voz de Sara García. Su historia se inicia en el Conservatorio Narciso Yepes de Lorca y hoy han venido a presentarnos este proyecto y a dejarnos un par de temas en directo -lo que vendría a ser un atraco consentido-. Nos ha contado Sánchez Moreno que la música del barroco llega bien incluso a oídos poco formados en el clasicismo, porque entronca directamente con muchas de las formas de lo que ahora denominamos música tradicional.
La segunda parte de La Hora de la Cigarra ha tenido hoy como protagonista a una de las artistas más importantes de nuestro país. Concha Jerez, Premio Velázquez y Premio Nacional de Artes Plásticas, está hoy en Murcia para participar en el Festival Trans-Formance, con una performance titulada "Diálogo entre menús del día" en la que, siguiendo la línea de trabajo que viene desarrollando desde hace muchos años, propone una reflexión sobre la construcción de la memoria y el papel que en ese proceso juegan los medios de comunicación. Esta mañana nos ha reservado un buen rato para charlar con ella. Concha Jerez no es una artista desconocida en Murcia. Sus intervenciones se remontan casi cuarenta años atrás, cuando ya protagonizó una acción artística en los entonces recién rehabilitados Molinos del Río. La volvimos a ver por aquí hace una década, en aquella ocasión en el templo desacralizado de Verónicas. Y esta tarde va a mostrar su trabajo en la Cárcel Vieja. Sobre la memoria colectiva nos ha hablado en La Hora de la Cigarra: a diferencia de lo que ocurrió en Alemania y, en menor medida en Italia, en España -nos ha recordado- no se ha hecho una reflexión pública sobre la dictadura franquista. Y eso tiene sus consecuencias. A sus casi 85 años, Concha Jerez sigue desarrollando una labor artística intensa y -como nos ha demostrado- muy crítica. En su obra siempre ha estado muy presente el tema de la censura, de la autocensura y el papel de los medios de comunicación. Medios, nos ha dicho, que hacen muy poco por impulsar la educación cultural de la sociedad. Tal vez por eso, el arte contemporáneo sigue siendo cosa de minorías y permanece restringido a una especie de gueto.
Parte del problema, ha concluido Concha Jerez, es que esta sociedad española se toma muy poco en serio a sus propios creadores. Sin ir más lejos, ella no tiene ni un papel que la acredite como ganadora del Premio Velázquez, que es el más alto reconocimiento que se concede en nuestro país en el campo de las artes plásticas.