Colegio de Enfermería. Claves fundamentales para proteger a los mayores frente a las altas temperaturas
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Las personas mayores representan uno de los colectivos más vulnerables ante las olas de calor debido a factores como la pérdida de la sensación de sed, enfermedades crónicas y el uso de fármacos que pueden favorecer la deshidratación. Según el enfermero especialista Carmelo Gómez, es vital prestar atención a signos de alerta que a veces pasan desapercibidos, tales como la confusión, el dolor de cabeza, la piel excesivamente caliente o la orina oscura. Para prevenir complicaciones graves como el golpe de calor, se recomienda asegurar una ingesta diaria de entre ocho y diez vasos de agua, evitar salir a la calle en las horas de mayor riesgo (especialmente entre las 12:00 y las 16:00) y, fundamentalmente, no modificar las dosis de medicamentos sin supervisión médica, incluso si se detectan bajadas de tensión. Además, el papel de la familia es crucial en la monitorización de pacientes con deterioro cognitivo, quienes pueden manifestar el estrés térmico a través de cambios bruscos de conducta.