Raticos Arqueológicos con María Haber. La arqueología olfativa
T06C155
La arqueología olfativa es una disciplina científica que permite redescubrir cómo olían épocas pasadas mediante el análisis de residuos biomoleculares invisibles al ojo humano, presentes en objetos como quemadores de incienso, ánforas y frascos de perfume. A través de técnicas como la cromatografía y la espectrometría de masas, los arqueólogos pueden identificar compuestos orgánicos y lípidos (grasas, ceras y aceites) que se fijan en los recipientes, permitiendo recrear aromas específicos como el de los ungüentos de momificación egipcios —compuestos por resinas de pino, cedro y mirra— o detectar el uso de pachulí en la antigua Carmona. Estos hallazgos no solo ofrecen una experiencia inmersiva y sensorial en los museos, sino que también aportan datos clave sobre el comercio de larga distancia, los hábitos de higiene y las diferencias de clase social en la antigüedad.