Tradición y frescura en la Lonja de San Pedro: la excelencia del pescado salvaje del Mar Menor
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Tras una festividad de la Virgen del Carmen que este año destacó por una mejor coordinación de la flota en el mar, el sector continúa su actividad diaria empleando métodos artesanales como las paranzas. Mediante este sistema de trampa fija, el pescado se clasifica minuciosamente por tamaño y especie antes de entrar en una subasta competitiva que se celebra cada mañana para fijar los precios de mercado.
Aunque las altas temperaturas actuales han dificultado la temporada para especies como la dorada, el lenguado sigue siendo una de las variedades más cotizadas a pesar de su escaso volumen en las redes. Los profesionales del sector reivindican la salinidad del Mar Menor como el factor determinante en la calidad de su género, ofreciendo un producto salvaje cuya frescura y sabor natural lo distinguen claramente de los pescados de piscifactoría.