Desde el gallinero. El legado de Francisca de Gracia, la Cómica
T09C004
En el año 1610 llegaron a Murcia la célebre cómica y su marido con la compañía teatral de Andrés de Claramonte. Según narra la leyenda, estando en la Catedral ante el altar, la Virgen bajó hasta ella invitándola ‘a la penitencia’. Impresionada por aquella visión, Francisca de Gracia hizo voto de pobreza y se retiró al Monte de la Fuensanta, alojándose en una de las cuevas y ofreciendo a la Virgen sus joyas, vestidos y objetos de valor.
La Cueva de la Cómica todavía es visible en la subida al Santuario de la Fuensanta, y Clara Alarcón señala que se podría aprovechar el centenario de la Coronación de la Virgen en 2027 para poner en valor este enclave, junto a muchos otros como el propio Vía Crucis.
Esta leyenda centrará el próximo artículo de Clara Alarcón en la Revista Alhábega, que publica el Observatorio del Patrimonio del Municipio de Murcia ‘Priscas Exaltat’ y que estará dedicado a la Virgen de la Fuensanta y su Coronación.
Nuestra historiadora, especialista en la Edad Media, es directora del Museo de la Ciudad de Murcia, del Museo del Belén de Puente Tocinos y del Belén Móvil de Casillas.